Catedral de la Inmaculada concepción de Cuenca

Texto: Rómulo Moya Peralta Fotos: Rómulo Moya Peralta/Trama

Templo católico de estilo ecléctico, característico del siglo XIX, tiene rasgos historicistas de diversos estilos del pasado, como el carácter románico de sus sólidos muros, las cúpulas renacentistas que sobresalen del tejado, rosetones y vitrales góticos y un baldaquino barroco a la manera de la Basílica de San Pedro, siendo curioso el diálogo que se establece entre la nueva catedral y la vieja, ambas compartiendo el mismo parque. La Iglesia del Sagrario – conocida como Catedral Vieja– fue el principal lugar de culto español durante la época de la colonia. La Catedral nueva, es uno de los más grandes atractivos arquitectónicos del país. Originalmente los planos de este templo fueron realizados por Juan Bautista Stiehle, hermano alemán, y comenzada la construcción por el Obispo Miguel León Garrido (1885), contaba 105 metros de largo y 43, 5 de ancho. Las cúpulas de las dos torres frontales no pudieron ser construidas por fallos arquitectónicos, todo al final, noventa años después cuando fue concluida, le ha otorgado una característica morfológica singular que le otorga identidad al conjunto. Sobresale por su gran escala, en un tejido urbano denso de construcciones ocres y rojizas que siguen el orden de la cuadrícula urbana colonial, donde cada tanto aparecen plazas y parques, con acogedores espacios que propician abigarrados encuentros ciudadanos.