Cuenca, un patrimonio vivo para descubrir

Texto y fotos: Rómulo Moya Peralta

Esta parroquia situada a solo diez minutos del Centro Histórico parece haber sido puesto en ese lugar con la altura precisa para que los ojos curiosos avizoren desde lo alto a la antigua ciudad extendida a sus pies bajo la custodia de los majestuosos Andes, permanentes centinelas de su legado construido a lo largo de siglos. Entre su denso tejido de construcciones ocres y rojizas que siguen el orden de la cuadrícula urbana colonial, se insinúa la oquedad de las plazas donde sus acogedores espacios propician abigarrados encuentros ciudadanos, en este Centro Histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1999. En ese conjunto donde se dan cita arquitecturas de diversos estilos y épocas, desde las austeras casas que guardan coloridos murales en la serena belleza de sus patios, hasta los modernos edificios, se impone, con la incomparable magnitud de su silueta, la nueva Catedral de la Inmaculada Concepción de Cuenca, templo católico de estilo gótico renacentista con tres cúpulas que sobresalen del tejado, y es uno de los más grandes atractivos arquitectónicos del país.