Aroma y Sabor

Texto: Gabriela Paredes Fotos y Fuente: Cortesía Republica del Cacao/Archivo
Texto: Gabriela Paredes   Fotos y Fuente: Cortesía Republica del Cacao/Archivo

En Ecuador, el cacao es parte importante de nuestra historia, este noble fruto promovió una de las más grandes revoluciones agrícolas de los últimos siglos. La bonanza del cacao marco la prosperidad económica del país, ya que el comercio del cacao en cantidades importantes se inicio en la época colonial. El cacao ecuatoriano es reconocido mundialmente por sus marcadas características de aroma y color sumamente apreciadas en la preparación de chocolates finos, revestimientos y coberturas.

El cacao es parte importante de nuestra historia Ecuatoriana, este noble fruto promovió una de las más grandes revoluciones agrícolas de los últimos siglos. En los inicios de la década de 1910, Ecuador produjo entre el 50% y el 75% del total mundial de cacao en su punto más alto. La bonanza del cacao marco la prosperidad económica del país. Las familias terratenientes crearon inmensas fortunas e invirtieron sus excedentes principalmente en el creciente mercado bancario. El comercio del cacao en cantidades importantes se inicia en la época colonial, cuando se exportaba el producto de la cosecha de árboles silvestres, llenando alrededor de 9 barcos con la pepa al año y que era comercializado en la Europa del siglo XVI. Ya en el siglo XVIII nuevas plantaciones fueron desarrolladas río arriba, en la cuenca del río Guayas, pobladas con la variedad nativa denominada Nacional Fino de Aroma. Estas plantaciones toman fuerza junto a un precio creciente de la pepa en los mercados europeos. La creación en Europa del chocolate como lo conocemos hoy, llevo a que lleguen a sembrarse cerca 70 millones de plantas en las década de 1880 y 1890.