Adam Court, Okha Interiors

 Texto: Gabriela Morales     Fotografía: Cortesía Okha Interiors
Texto: Gabriela Morales Fotografía: Cortesía Okha Interiors

“Muchas cosas han influenciado mi trabajo. La música, la moda, las películas y todas las cosas que me han pasado y que me han apasionado, todo esto describe mis diseños. El diseño es un medio emocional y un buen diseño debe de afectar a las personas emocionalmente y intelectual como también debe ser practico, funcional y un producto bien concebido”

El inglés Adam Court comenzó su carrera a muy temprana edad, a los 17 años decidió mudarse a Londres en busca de aventura. Toco muchas puertas y ya dentro del mundo del arte descubrió su pasión por este. Después de hacer un curso en arte se especializo en la Escuela de Arte de Camberwell, una de las mejores en diseño.  Pero sintiéndose desconectado del mundo real, se dio cuenta que no tenía que estar allí para hacer arte y consiguió un trabajo en su galería de arte favorita en el distrito de Notting Hill en Londres. Cansado ya de vivir al límite y de la inseguridad, Adam decidió que era tiempo de un cambio. Pensó cual era el trabajo que tenía todo lo que el amaba, literatura, música, moda, fotografía y otros, y decidió que tenía que ser las películas. De nuevo en busca de trabajo consiguió uno en la producción de un cortometraje, después de unos años dejo la compañía y se mudo a Los Ángeles. Consiguió trabajo haciendo comerciales de televisión y después de unos años conoció y se enamoro de una artista alemana que había llegado de Paris para hacer una película. Se encontraron en varias ciudades y un día viajo a la capital francesa y nunca se fue.  Al quedarse sin dinero trabajo entregando pizzas y dando clases de inglés, hasta que la compañía de su novia  la mando 6 meses a Ciudad del Cabo y el la acompaño. Una vez allá decidió viajar por Sudáfrica y se enamoro de las artesanías, esculturas y telas que se podían encontrar allá. Una vez de regreso en Paris con un contenedor lleno de piezas de arte se dio cuenta del potencial de estas, y rápidamente encontró personas interesadas en comprarlas. “Puse un precioso objeto hecho a mano en un espacio contemporáneo, y este le dio espíritu al ambiente. Es un ingrediente esencial para personalizar un ambiente”, nos dice Adam.